María Gladis Portillo es una vecina activa de la comunidad de El Portillo, madre de familia y miembro de la Asociación de Desarrollo Comunitario (ADESCO), donde desempeña el cargo de tesorera.
Su labor consiste en gestionar los recursos económicos de la organización. «Me motivó participar en ADESCO porque uno aprende mucho. Cuando uno va a las reuniones aprende cosas que no sabe. He aprendido cómo se trabaja dentro de un liderazgo porque tal vez, son cosas que uno nunca las sabe y ya entrando pues va poco a poco aprendiendo.»
Como tesorera, María Gladis toma nota de las necesidades de la comunidad y controla los recursos:
«Cuando hay una necesidad y hay que recolectar fondos, por ejemplo, para comprar materiales como sellos, libretas o lápices y eso, yo anoto cuánto dinero va entrando y va saliendo, y para qué se utiliza.»
El acceso limitado al agua potable afecta gravemente la salud en El Portillo.
La población infantil es especialmente vulnerable a problemas gastrointestinales como diarreas y vómitos, que son comunes debido al consumo de agua contaminada.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), mejorar las condiciones de agua, saneamiento e higiene podría prevenir cerca de 400.000 muertes al año en niñas y niños menores de cinco años.
«La falta de agua nos afecta en que nos exponemos a más enfermedades como diarrea, vómito, fiebre, de todo, porque el agua nace contaminada, no está apta para consumo humano.»
María Gladis señala los retos que enfrentan a diario al no disponer de agua en su hogar:
«Hay que ingeniárselas para ir a traer agua a los pozos, esto requiere más tiempo y más trabajo. Siempre es más trabajo, porque hay que ir a lavar lejos y si no alcanza pues hay que pedir para los buses para ir a traer.»
Tras la participación en el proyecto...
María Gladis también colabora en el proyecto impulsado por Farmamundi y la Asociación Salvadoreña de Promotores de Salud (ASPS), cuyo objetivo es garantizar el acceso equitativo al agua potable en el departamento de Morazán. A través de talleres y reuniones, María Gladis ha adquirido nuevos conocimientos sobre temas como la igualdad de género y la gestión de recursos hídricos:
«Estamos aprendiendo mucho, porque nosotros no sabíamos que era un aforo, por ejemplo. O lo de la acequia. Valoro el aporte que da el proyecto a la comunidad, que es muy exitoso para todos nosotros.»
Este proyecto representa un cambio significativo en la vida de las personas de El Portillo, especialmente para las mujeres:
«Hasta ahora teníamos que levantarnos a las 4 de la mañana a acarrear agua. Ya hoy con el proyecto nos da una esperanza y nos motiva mucho porque ya no vamos a estar como antes, sino que ya va a haber un cambio, en la vida de nosotras como mujeres y también para la familia.»
«Lo que hacemos como ADESCO es asistir a las reuniones de la comunidad para ver la necesidad que hay. Asistiendo y, más que todo, organizando, para ver cuándo hay que hacer campañas de limpieza, ya que hay que hacerlo junto con la comunidad.»
«Valoro que el proyecto nos ha ayudado mucho, gracias en primer lugar a ASPS y los cooperantes, porque a través de ASPS se gestionó con los cooperantes para que este proyecto se realizará, porque nosotros como comunidad no sabemos llegar a las instituciones, para poder trabajar en el proyecto.»
«Gracias a las instituciones que se han unido y gracias a los proveedores que han ayudado en tener el agua.»
«También ha beneficiado al centro escolar y la iglesia, porque antes no se tenía agua para los niños y andaban pidiendo agua en las demás casas para tomar o para que les llenarán las botellas. Aquí en mi hogar di permiso como dos años, para que cocinarán los alimentos con el agua que yo iba a traer.»
«Además, antes del proyecto no sabíamos cómo se medía el agua o cómo hacer para economizarla, tal vez eso lo sabíamos poquito, pero ahora podemos evitar el desperdicio del agua.»
«También de la purificación del agua que nos dieron -refiriéndose a las capacitaciones- lo que antes no lo sabía, hoy lo podemos hacer y poner en práctica.»